La mayoría de artículos sobre fundición de aluminio explican qué es cada proceso. Pocos responden a la pregunta que de verdad importa cuando tienes un plano sobre la mesa: ¿cuál de los tres me conviene para esta pieza concreta?

Esa decisión determina el coste del molde, el plazo de entrega, las propiedades mecánicas de la pieza y, muchas veces, si el proyecto es rentable o no. Vamos a resolverla.

Los tres procesos, en una frase cada uno

Fundición por gravedad (coquilla): el aluminio se vierte en un molde metálico permanente de acero y solidifica por su propio peso, sin presión externa. Es el equilibrio entre calidad, coste y flexibilidad.

Fundición en arena: el molde es de arena y se destruye tras cada pieza. Máxima libertad de tamaño y geometría, inversión inicial mínima, pero acabado más rugoso y ciclo más lento.

Fundición a presión (inyección / HPDC): el metal se inyecta a alta presión (50-120 MPa) en una matriz de acero. Altísima productividad y paredes muy finas, a cambio de un molde muy caro que solo se amortiza en series enormes.

La tabla de decisión

Esto es lo que ningún competidor te pone claro. Cruza tu pieza con estas variables:

Variable Arena Coquilla (gravedad) Inyección (presión)
Serie ideal 1 – 500 uds 500 – 50.000 uds/año +50.000 uds
Inversión en molde Baja Media Muy alta
Peso de pieza Sin límite práctico (grandes) ~100 g – 40 kg Piezas pequeñas/medianas
Tolerancia dimensional Amplia Ajustada Muy ajustada
Acabado superficial Rugoso (requiere repaso) Bueno Excelente
Porosidad / integridad Media Alta (baja porosidad) Puede atrapar gas
¿Admite tratamiento T6? Sí Sí Con limitaciones
Plazo de puesta en marcha Rápido Medio Lento (molde complejo)

Cómo leer la tabla (regla práctica)

  • Serie corta o prototipo, pieza grande → arena. No tiene sentido fabricar un molde metálico caro para 30 piezas.
  • Serie media, pieza técnica que aguanta carga y necesita tolerancias → coquilla. Es el punto dulce del mercado industrial español: valvulería, maquinaria, iluminación técnica, componentes de equipo.
  • Serie muy larga de pieza pequeña de pared fina (típico de gran automoción de consumo) → inyección. El molde solo se paga con volumen.

Un matiz que decide muchos proyectos: si tu pieza es estructural y necesita propiedades mecánicas garantizadas mediante tratamiento térmico T6, la coquilla juega con ventaja. La baja porosidad del proceso permite tratar la pieza sin riesgo de ampollas, algo que la inyección convencional no siempre admite.

Por qué la coquilla es la opción por defecto para pieza industrial a medida

En Fundición Bretones trabajamos fundición de aluminio por gravedad porque cubre el terreno donde vive la mayoría de la pieza técnica industrial: series de cientos a decenas de miles, pesos de 100 g a 40 kg, tolerancias ajustadas y propiedades mecánicas exigentes. El molde metálico permanente se reutiliza pedido tras pedido, lo que agiliza reposiciones y da consistencia entre lotes.

Y aquí está lo que de verdad marca la diferencia: no entregamos una pieza en bruto que luego tienes que pasear por tres proveedores. Entregamos la pieza acabada, mecanizada, tratada y lista para montaje. Un solo interlocutor, un solo responsable de la calidad final.

En resumen

El proceso no se elige por moda, se elige por serie, peso, tolerancia y presupuesto de molde. Si tu pieza cae en serie media con exigencia técnica —que es donde cae la mayoría de la pieza industrial— la coquilla suele ser la respuesta.

¿Tienes un plano y no lo tienes claro? Envíanoslo y te decimos qué proceso conviene y por qué. Solicita tu presupuesto.